Sobre
Sarria se ha dicho que fué el campo donde se vió el
mejor fútbol del Mundial del año 82, con tres de las
mejores selecciones del mundo, Italia, Argentina y Brasil. Donde
se desarrollo parte de los Juegos Olimpicos del año 92 celebrados
en Barcelona, pero para los pericos Sarria no fué solo eso.
Si algo queriamos los espanyolistas tanto como al Espanyol, ese
algo era Sarria, ha sido nuestro campo durante muchos años,
el lugar donde más hemos sufrido y donde más nos hemos
ilusionado y vibrado, el sitio donde te sentias como en casa.
Sarria era donde cada quince dias podias decir y pensar lo que sentias.
Sabias que las personas que te acompañaban sentian, pensaban
y sufrian como tu, por "Su Espanyol", el lugar donde se
respiraba españolismo desde que entrabas y le entregabas
al portero tu carnet de Socio, comprándole la loteria y dándole
la propina si era Navidad. Donde el señor del pelo canoso,
del tenderete de chucherias que no sabias como se llamaba, te ofrecia
los caramelos que te gustaban, porque ya te conocía aunque
solo fuese de vista. Donde al llegar a tu zona de General Sur, comentabas
con los compañeros las posibilidades de ganar esa tarde el
partido y las putadas gastadas por la prensa cule a nuestro club
las dos semanas anteriores. El sitio donde te sentias en libertad
sin tener la espada de Damocles del jefe cule o del compañero
fanfarra, prepotente y vanidoso que se banagloria de ser de un club
que solo tiene millones, despreciando a todo persona que no piensa
como él. El lugar donde el repartidor de las cerveza te decia
abiertamente "yo zoy der Beti, pero ojito tambien del Apaño"
sin que nadie se escandalizara ni le dijera que era un mal catalán.
Donde se olian los puros, recien empezados de los compañeros
de localidad y donde se vibraba saltaba y lloraba por la victoria
o derrota de Espanyol. Porque has leido bien he dicho llorar, en
Sarria he visto a gente llorar por el Espanyol, desde dramáticos
descensos y ascensos, hasta su demolición, pasando por las
noches mágicas de la U.E.F.A y el fallecimiensto de un seguidor
por una vengala.
Todo esto un servidor solo lo ha visto en Sarria, porque era lo
que es el Espanyol, UN SENTIMIENTO.
Por lo tanto aqui va un homenaje a uno de los nuestros, Sarria. |