El
27 de Mayo del año 2.000 a muchos pericos se nos cumplio
uno de nuestros sueños, que era ver al Espanyol ganar un
título. Porque muchos de nosostros no lo habiamos visto ganar
la última Copa y no se podia fallar después de lo
de Leverkursen.
El ambiente era una mezcla de nervios, espectación y ansiedad,
nos jugábamos mucho, se tenian que tapar muchas bocas: las
de la oficina, la del vecino, la del compañero de clase,
la del familiar de turno. Porque no se tenia que volver a oir "No
si el Espanyol, no ganará nunca nada" y no se podía
volver a oir eso por la afición más fiel del mundo
y en especial por los chavales que son quien peor lo pasan.
Y
los jugadores no nos defraudarón, como nosotros tampocos
a ellos los alli presentes animamos más que nunca. Desde
que se salió de Barcelona, la afición perica no
paro de animar y cantar.
En
estas páginas podrás ver lo que sucedio en Valencia,
en la Plaza de Sant Jaume y en Montjuïc así como lo
que dijo la prensa y las portadas del día después.
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